Por si no os habíais dado cuenta, los hombres estamos volviéndonos blandos, tendentes a la negociación en lugar de a la invasión, a la colaboración en lugar de a la competición. Vamos, que nos estamos amariconando.
Pero tenemos suerte, no todos somos así. Ayer mismo tuvimos dos estupendos ejemplos: "Basta de mariconadas", dicen que dijo la policía antes de empezar a golpes con la marcha laica en la Puerta del Sol. Ý nos enseñaron que los hombres de verdad pegan a los amariconados que mantienen que su movimiento es pacífico y no violento. A ver si así aprenden.
El otro es el hombre del día, el epítome del entrenador maldito: Super-Mourinho, después de meterle el dedo en el ojo a un miembro del banquillo contrario, nos explicó que "el fútbol es para hombres". Me ha venido a la cabeza el famoso anuncio de Soberano, Es cosa de hombres. Mourinho, quiero recordarte una cosa: ser maricón es cosa de hombres.
Alérgica a la penicilina.
Hace 1 hora.

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