domingo 5 de julio de 2009

domingo con Turangalila

Vibra el aire, brisa acorrentada que disimula el calor de la tarde, las cortinas se mueven al ritmo de los tambores descendentes, el domingo trasiega su profusa dedicación al ocio, detenido por el calor:
si no tienes piscina no hay escape, en Madrid, en este sur de Madrid tórrido donde las noches de estío aprontan el deseo y el paseo atardan, donde la música se vulgariza en verbenas paralelotípicas y aun así la sonrisa al ver al bebé bailar se impone al chiste malo del cantante humorista, impronta de un tiempo que parece acelerar su cuesta abajo, de un espacio que se llena por momentos
y nosotros nos vamos dejando huecos en representación nuestra, y nosotros caminamos cansados, abrazados, llevando el carro sin embargo,
y sentimos que escapamos de ese tiempo antiguo que pronto pasará a ser viejo, de ese espacio que se repetirá pero ya no será el mismo:
sentimos que es posible sobrevivir, mientras te miro el aire quieto por el calor se pregunta qué nos espera, no hay respuesta, el ahora se llena de respuestas, las respuestas se cubren de ahoras sentidos:
Mankell hace que su personaje, Wallander, pueda decidir cómo se siente: no, Henning, no: el sentimiento está, solo podemos intentar descifrarlo si acaso, para emprender el logos de la vida, si es que existe, pero ni siquiera eso es necesario:
el sentimiento que nos lleva está más cerca del futuro acalorado, de las plagas de mosquitos, de cucarachas, de hormigas, de medusas, de cotorras verdes que nos invaden y que han venido para quedarse con este calor con estas altas temperaturas, es una verdad meridional buscada por la gente de idioma blanco, vendida por las variantes africanas del norte y del centro, verdades acaso -pues son más de una- que quien las encuentra disfruta un tiempo como un helado, y luego se le derriten y le llenan y le engordan y ahora qué, te miran desafiantes y te preguntan, ¿y ahora qué?, ahora vamos a sentarnos a vivir, ahora vamos a vivir y a bailar y a besarte, que también eso es verdad eterna del ahora: tus besos que el calor ahogan

6 comentarios:

Milagritos Takamori dijo...

Messiaen, maravilla. Gracias

koldo dijo...

Gracias, Milagritos, vale mucho ese comentario para mí.

Helter dijo...

Y a mí, ¿cuánto me da por este?

koldo dijo...

helter, este suyo bien se merece una risa franca y abierta y un aplauso, gracias

maría dijo...

pues que conste que estuve a punto de poner algo parecido a lo de Helter (pero tuteándote, claro...)

entonces tenemos puntuación en esto de los comentarios?

y mis otras dudas existencial: si nos gusta a muchos la música que pones, te sientes mejor? y si no nos gusta (y ya sabes que es mi caso, qué le voy a hacer) la vas a disfrutar menos??????? y última duda, ¿debería ser más sutil en mis comentarios a tu música "rarita"?

koldo dijo...

tu caso es diferente: pero sí que me gusta que alguien se dé cuenta de que pongo música, es todo un detalle