lunes 13 de julio de 2009

Desbarre enamorado

Mi nombre es Juan Coullaut-Valera Jáuregui y soy psiquiatra. Me llamaron al Congreso, y allí fui. Estábamos hablando de la violencia de género, cuando algo blando se abrió paso entre mi cerebro y mi voluntad. Algo blando y viscoso, que me impregnó, me llenó, me catapultó. No pude pararlo. Y tampoco quise.
Y lo dije: "La violencia del macho es terrible porque es violencia de agresividad y es física, pero la violencia de la mujer es relacional, es de relación con el otro".
Y ya comencé a desbarrar, Y me reía, me reía de esa mujer tan guapa del partido que siempre me mira cuando voy a los congresos y cuando mi fundación le avisa de que tiene que pasarse por allí, y cuando la miro y sé que detrás de su mirada hay un deseo irresuelto de posesión, o detrás de mis palabras un río de magma que quema y que no puede detenerse, ahora ya no puede, es como la menstruación, violenta, pura, salvaje, ese deseo que me llena, Y lo dije, sí, lo dije: "Cuando la mujer tiene el período, se produce una disregulación anómala en el cual el ****** que es un producto químico, cambia 18 veces, la mujer se pone serotoninérgica, (es decir, fíjense en el dibujo que hace la serotonina, fíjense) en ese momento se producen trastornos gravísimos de la terquedad, de la inoportunidad. Eso, la mujer tiene que saber eso, para que evite todo eso, y el otro tiene que conocerlo, no empeñarse... y acaba eso mal". Ella me miraba, bueno, en realidad, todo el mundo me miraba, nadie comprendía a ciencia cierta qué estaba diciendo, ni por qué, ni para qué, ni siquiera a llevarme la contraria se atrevían, hatajo de estúpidos, es mi declaración de amor, mi desplante a la vida, mi venganza a la seriedad obligada, mi encumbramiento más inverso y radical.
Mis últimas palabras: "Yo estoy encantado de estar aquí y decir estas tonterías". Sí, tonterías que despertarán sin embargo ampollas, que dejarán un eco largo, cuya sombra será más larga que la del famoso ciprés.
No sé si podré contener la risa la próxima semana cuando nos juntemos a cenar.

2 comentarios:

La cónica dijo...

a veces el sentido del humor es tan retorcido...

saludos!

koldo dijo...

Sí, yo solo intento hacer ficción a partir de la noticia. No sé, tal vez la realidad sea más triste